El líder Barcelona pondrá hoy a prueba al Villarreal, que lleva tres partidos sin ganar, dos de ellos en su feudo, mientras que su rival afronta el último compromiso de su particular "superdiciembre" envuelto en elogios por su excelente momento de forma.
El Villarreal busca recuperar su autoestima y los buenos resultados frente al equipo que, sin duda, ha dado en los tres últimos años las mayores alegrías en El Madrigal, ya que el equipo del chileno Manuel Pellegrini le ha superado los tres últimos años.
Estas victorias ante los barcelonistas sirvieron para cambiar trayectorias negativas o reafirmar al Villarreal en la zona alta de la clasificación.
El partido también proclamará al mejor equipo de la Liga en 2008, ya que Villarreal y Barcelona se disputan, con 77 y 75 puntos, respectivamente, la supremacía en el año que está a punto de acabar.
Pellegrini podrá contar con casi todos sus titulares excepto el lesionado Javi Venta y el sancionado Joseba Llorente, mientras que quedan fuera de la convocatoria por decisión técnica el brasileño Jose Edmilson, el francés Pascal Cygan y el estadounidense Jozy Altidore.
La gran novedad en el Villarreal podría ser la presencia en ataque, por primera vez en la actual temporada, de la pareja formada por el turco Nihat Kahveci y el italiano Giuseppe Rossi.
El Barcelona, después de haber iniciado el mes con un partido de máxima exigencia contra el Sevilla y continuar frente al Valencia y Real Madrid, llega a un campo escasamente propicio.
En las últimas seis temporadas, el campo de Villarreal se ha presentado para los intereses del Barça poco menos como un ámbito inexpugnable, debido a que sólo ha sido capaz de arrancar una victoria (0-2, temporada 2005-06), mientras que en el resto de cinco partidos cosechó derrotas.