No ha sido casual que Panamá haya desarrollado en gran escala la ganadería de carne (cría y ceba) y leche. Y esto se ha debido a la calidad del ganado que ha sido introducida desde hace décadas atrás y que ha marcado una significativa importancia en la conquista de nuevos mercados.
CABEZAS DE GANADO EN PANAMA
Se estima que en Panamá hay aproximadamente 1,533,456 cabezas de ganado, que ocupan unas 1,384,455 hectáreas, predominando la ganadería extensiva, es decir la crianza de ganado en potreros y desarrollada tradicionalmente, de las cuales unas 232,825 le han sido mejorados sus pastos, mientras que 248,095 hectáreas poseen pastos naturales y el resto, unas 903,535 hectáreas en pastos tradicionales.}
EN NUMEROS CLAROS
Según el Censo Agropecuario de 2001 existen 39,205 explotaciones dedicadas a la ganadería bovina (reses), de las cuales el 88% tiene una superficie menor a 100 hectáreas y poseen en conjunto el 50% del hato nacional (total de ganado en Panamá).
Las explotaciones con una superficie entre 50 y 100 hectáreas representan el 10%, es decir 4,025 explotaciones con el 34% del hato nacional. El restante 2%, unas 784 explotaciones, posee tan sólo el 16% de cabezas del plantel nacional, es decir 245,353 cabezas de bovinos.
MEJORAMIENTO GENETICO
El incremento genético en los últimos años ha representado una alternativa en los cruzamientos de razas, lo que se ha estimado considerar como ganadería de doble propósito. Es decir que el ganadero pueda tener en sus fincas ganado con el fin de producir carne y leche con un 41%.
El 50% del total del ganado lo representan las razas cebuinas (ganado de carne) y el 9% ganado especializado, de lo cual el 5% es para leche y 4% para carne, en su gran mayoría razas europeas.
BUEN RENDIMIENTO
Cabe resaltar que la provincia de Chiriquí, en las tierras altas, cuenta con lecherías grado A, representando el 5% de la producción nacional, caracterizada por la incorporación de razas especializadas con altos rendimientos, con una alimentación balanceada a base de granos, pastos mejorados con altos porcentajes de proteínas, fuentes de aguas, sales minerales y manejo adecuado.
En el resto del país prevalecen los sistemas de producción de doble propósito que representan el 41% del hato nacional.
Se calcula que con el esfuerzo que realizan los productores la siembra de pastos mejorados se verá incrementada en unas 60,000 hectáreas aproximadamente.