Para algunos niños comer esta verdura es un verdadero tormento y lo peor es que algunos padres no los incentivan a consumirla, privándolos de todos los beneficios de la misma.
Se trata de la zanahoria, un fruto de nuestra tierra que es una bendición para todos los panameños.
Para iniciar, vale la pena destacar que la zanahoria contiene betacaroteno, que una vez dentro del organismo, se transforma en vitamina A. Esta provitamina posee un efecto protector de las células.
Si la zanahoria es se consume constantemente, prepara a la piel para el golpe de los efectos de los rayos solares, facilitando el tan llamado bronceado, pero que a su vez impide las alergias solares y por su contenido de vitamina A mejora la visión nocturna.
Las semillas de zanahorias poseen un ligero efecto dilatador sobre las arterias coronarias, por lo que se recomienda en casos de angina de pecho; tiene poder carminativo, resultando muy útil para casos esenciales.
Además de esto, la zanahoria ayuda a tratar problemas de cistitis y prostatitis. Gracias a sus efectos diuréticos, contribuye, junto a otras hierbas, al tratamiento de la gota y la reuma.