Unas 23 mil mujeres mueren anualmente por complicaciones en el parto en América Latina y el Caribe, mientras que en Panamá se reportan unas 70 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos, por ello el gobierno asumió ayer el compromiso de reducir esta cifra, ofreciendo atención gratuita a las mujeres embarazadas de escasos recursos y brindarle un seguimiento que garantizará la llegada al mundo de un nuevo ser.
Panamá refleja una tasa baja en comparación a otras latitudes, sin embargo se hace necesario trabajar más porque de la totalidad de los decesos por complicaciones en el embarazo, unos 529 son prevenibles.
Ante esto, el presidente Martín Torrijos y el ministro de salud, Camilo Alleyne suscribieron el "Compromiso Nacional a favor de la Reducción de la Mortalidad y la Morbilidad Materna", cuyo escenario fue la Casa Amarilla con la participación de representantes de organismos internacionales ligados al sector salud como la OMS y la OPS.
Uno de los retos que tendrá que afrontarse es el acceso limitado a los establecimientos de salud e insuficiente personal calificado en las zonas rurales e indígenas del país, así como establecimientos disponibles para la prestación adecuada y oportuna de los cuidados obstétricos esenciales.
El compromiso firmado demanda brindar la atención calificada del parto y disponer de un sistema de referencia funcional para toda mujer en proceso de labor y atender las necesidades insatisfechas de planificación familiar.
INFORME ESTADISTICO: CIFRAS NO BAJAN DESDE 1980
Las provincias de Bocas del Toro, Darién y las comarcas de Kuna Yala y Ngöbe Bugle, las que registran el mayor índice de decesos en partos. En las áreas rurales hay 79.5% de atención profesional.