La avioneta se chocó a menos de 3,000 pies (unos 1,125 metros) en un área que según la carta aeronáutica conocida como MEA (Minimum Enroute Altitude) es de 4, 200 pies. Habría que analizar la razón de eso, ya que tanto Ortega como Arrevillaga eran dos pilotos de Transporte de Línea Aérea, una categoría superior al de piloto comercial. Ambos eran instructores de vuelos y con más de 5, 000 horas de vuelo.
Un piloto consultado explicó que pudo ocurrir que se viajaba en un plan de vuelo visual y entraron en condiciones de instrumentos y se produjo alguna desorientación y se encontraron con el cerro que tiene varios picachos: uno de 610 metros y otro de 961 metros.
Este tipo de accidente CFIT ocurre en todas partes del mundo y se considera el potencial más peligroso que hay en la aviación mundial.
En tanto, la Unidad de Investigaciones de Accidentes Aéreos de la Autoridad de Aeronáutica Civil, realizó su primera sesión de trabajo para analizar las evidencia obtenidas in situ.
Los inspectores analizarán las grabaciones en la cabina, plan de vuelo, meteorología, comunicaciones, así como los dos motores de la nave.
El HP-1547 fue objeto de una inspección de 100 horas de vuelo, el 9 de noviembre, que consistió en revisar la propela, fuselaje, alas y otros requisitos que exige el Plan de Vigilancia Operacional de la AAC.
Los ocupantes del aparato viajaban hacia Aguadulce, donde iban a asistir al sepelio de un hijo del capitán Alejandro Ríos.
La nave despegó a las 9: 30 a.m. del aeropuerto de Albrook y a las 9: 48 a.m. fue su última comunicación. Algunos testigos observaron a eso de las 10: 20 a.m. el sobrevuelo del HP 1547 y luego escucharon el estruendo.
Carlos Alberto Arango, de 48 años, también era dueño de los hoteles Galeón de Oro, Contadora, Aramo, Tower House Suite y otras 13 empresas.