La más antigua iglesia que se puede ubicar en nuestro país es la Basílica Menor Santiago Apóstol de la ciudad de Natá de Los Caballeros, la cual fue creada en el último tercio de siglo XVII y finales del XVIII.
Esta iglesia se caracteriza por el predominio de la arquitectura renacentista, de mampostería con techo de madera y tejas, el cual mide unos 25 metros de ancho por 50 de largo.
En su interior también se pueden ubicar ocho retablos tallados de estilo barroco y chorrilleresco, con decoración policromada, la cual mezcla motivos vegetales, con racimos de frutas, columnas macizas y labrado en forma de espiral.
En sus inicios, en el templo habían 3 naves, pero luego fue ampliada y se le colocaron 2 más, entre las que se encuentran el coro que está situado a lo alto sobre la entrada principal, la baptisterio, el púlpito y cuatro óleos sobre lienzo.
La guía turística de la Basílica, Doralis Luna, nos comentó que "con la llegada de los españoles se fundó la ciudad histórica, por lo que se construyó el primer solar que es considerada la más antigua edificación cristiana fundada en el litoral Pacífico americano ya que desde hace más de 400 años ha funcionado como centro de evangelización, por lo que es considerada la más antigua".
En la Basílica Menor, se continúa con el ritual religioso acostumbrado como las procesiones, primera comunión, confirmación y las misas.
La iglesia fue ampliada por el aumento de la población, mientras que las bancas, una pared lateral, el coro, techo, piso y algunas de las columnas, fueron cambiados debido al deterioro.
Los retablos son de madera de níspero, los cuales fueron labrados y confeccionados por indígenas, lo que lleva a tener una importancia histórica y religiosa, lo que la convirtió en cuna para la evangelización del resto del occidente del país.
El campanario tiene una especie de espiral el cual fue construido desde épocas coloniales en España, que datan de 1609.