Los reclusos del centro penitenciario de Nueva Esperanza manifestaron que las horas de visitas se les han sido recortadas en varias ocasiones. La mayoría de los internos tienen derecho a un día de visita por semana, con una duración de tres horas.
En ese corto tiempo sus familiares y amigos pueden compartir un momento con sus seres queridos que permanecen cumpliendo sus condenas.
Por su parte, el diputado Rogelio Paredes, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea de Diputados, dijo que junto a un grupo de colegas colonenses y pertenecientes a la comisión, realizaron esta visita en la cárcel de mujeres y hombres en Colón, para explicarles los alcances de la ley 28 que les permite a los detenidos acogerse a una rebaja de pena por estudios o trabajos comunitarios dentro del penal.
Según, explicó el diputado Paredes, cada día de estudio equivale a un día menos dentro de la cárcel. Bajo esta circunstancia y por ser una ley de la República pueden hacer uso de este derecho.