Que un niño nazca con un determinado tipo de cabello es una cuestión de herencia. Pero sea como fuere el cabello de su hijo, nena o varón, al peinarlo piense no solo en lo que le sienta bien, sino también en preparar su pelo para cuando sea mayor. Es evidente que mantener la naturalidad será la regla primordial tanto en lo referente al color como a la textura.