(Continuación del artículo del periodista G. Martínez Jr.)
Diario Panamá
Domingo, noviembre 2, 1930
Aguilera Malta merece el reconocimiento de todos los panameños por su obra altamente significativa que ha ejecutado en Panamá. Es un trabajo de gran valor artístico que quedará entre nosotros y que es un valioso aporte para nuestra galería de arte popular que penoso es decirlo, se encuentra aún en un estado incipiente.
Muy pronto, pues, aparecerá esa obra que debe tener una acogida cariñosa de parte de todos los panameños en general y de los extranjeros que aman esta garganta de tierra en particular, porque en ella hay puro arte ejecutado por su orfebre de la pluma, porque quedará sirviendo de estímulo y de lección para nuestros aficionados y, en fin porque Aguilera Malta es un propulsor entusiasta del arte popular panameño.
Panamá, octubre 30, 1930.
G. Martínez Jr.
TRIQUITRAQUES
Lo dije en cierta ocasión y lo vuelvo a repetir: Aguilera Malta es un joven que tiene unas inmensas tragaderas.
Este "mono", lacteado con las aguas salutíferas del Guayas, que, según una vieja e ingenua creencia ecuatoriana, dan vigor e inteligencia no sólo al que las bebe si no al que con ella se baña, ha demostrado en el corto tiempo que tiene de estar establecido en Panamá que no es una prenda de cobre barnizada.
El romántico y "sovietista" muchacho que vemos transitar por las calles de la urbe cabizbajo y taciturno se multiplica, se fracciona, extiende sus varios tentáculos hacia lo alto, para empinarse, crecerse y valer.
No conforme con las excelentes dotes artísticas con que, como dibujante le ha dotado la naturaleza, extiende, ansioso, su radio de acción hasta pretender dominar la literatura en algunas de sus múltiples ramificaciones.
Dice el refrán: "Quien mucho abarca poco aprieta". Pues en Aguilera Malta tal dicho no tiene aplicación.
Igual que en sus dibujos trazados a la pluma, resaltan en la prosa y en la poesía el simpático colorido.
No es un Juan Montalvo.. Ni un José Joaquín Olmedo.. Ni un Roura Oxandaberro, su maestro en el arte del folklore.
Decir esto sería no sólo exagerar si no mentir.. Aminorando así el valor intrínseco de sus buenas producciones..
Las que sí llevan al ánimo la convicción de que su autor trilla en el camino que conduce al éxito.
En Aguilera Malta, a veces, la modestia provoca la indignación y antipatía.
Para él no sé si estudiada o convencidamente, todo aquello que sale de su pluma no tiene mayor mérito.
(El próximo domingo finalizamos esta interesante columna del periodista Viriato).
RESCATE DEL OLVIDO No. 164
AGUILERA MALTA