El tan sonado Desfile de las Mil Polleras, que durante cinco años se realizó en la ciudad capital (2003-2007), a lo largo de Calle 50, se efectuó ayer en la ciudad de Las Tablas, en donde, además de un hermoso despliegue de polleras de lujo, también se notó a las mujeres portadoras del hermoso traje típico ataviadas con muchas prendas de oro.
En la ciudad tableña no cabía, como se dice en buen panameño, ni el clásico alfiler, pero a simple vista se notó el orgullo por las tradiciones de nuestro Panamá en niños, jóvenes y personas bastante adultas. Desde tempranas horas se observó el entusiasmo de los lugareños en cada rincón por tan grandioso evento, pues ver tantas polleras en un mismo lugar es una experiencia inolvidable, sobre todo, porque este vestido es considerado de los más costosos y vistosos del mundo.
La ruta del desfile recorrió las calles frente a la Gobernación de la provincia, luego siguió por el Parque Porras, para llegar a Punta Fogón por la parte trasera de la iglesia de Santa Librada; posteriormente tomaron la Bolívar, y después la Calle 8 de Noviembre.
Durante las horas que duró el evento, los lugareños y turistas pudieron disfrutar de tunas, murgas y las interpretaciones musicales de diversos colegios que fueron invitados por el Comité Mil Polleras de Las Tablas y la Autoridad de Turismo de Panamá.
TRES MIL POLLERAS
Como estaba previsto, el desfile de Las Mil Polleras superó las tres mil polleras, según lo indicaron los organizadores de esta gran actividad folklórica.
Domingo Díaz, miembro del comité organizador, indicó que participaron unos 17 carros alegóricos y cerca de 100 delegaciones de todo el país.
El desfile se inició a las 3:15 p.m, con la entrada del señor presidente de la República, Ricardo Martinelli, y la primera dama Martha Linares, en conjunto con ministros de Estado, entre ellos Guillermo Ferrufino.
Por otro lado es preciso destacar que en el mencionado desfile, una de las delegaciones más llamativas fue la del Festival Nacional de La Mejorana de Guararé, ya que no solo mostraron a niños tocando mejorana, sino que fue acompañada por ex reinas del festival, y Yarissell Henríquez, reina 2010, se destacó como la única reina que fue cantando tamborito desde su carro alegórico.