"Los asesinos del Sargento jubilado trataron de borrar evidencias", dijo una fuente.
Al ex integrante de la Policía, Graciano Coparropa, de 49 años, lo satajearon como a un animal con el único propósito de encontrar el proyectil con que fue asesinado.
Según la fuente, el arma de fuego con que mataron a Coparropa es del Gobierno.
Al parecer, Coparropa estuvo bebiendo con ex compañeros-policías- la noche en que fue asesinado.
Por otra parte, un militar experto en homicidios atroz, explicó que el asesinato del Sargento Primero se produjo por "cuentas pendientes".
El militar dejó entrever que tras sacarle los órganos del cuerpo a Coparropa, los asesinos buscaban llevar el cadáver al mar donde lo pensaban arrojar y con ello deshacerse de la víctima.
Supuestamente, si se sacan las vísceras y los demás órganos del cuerpo, éste no logra flotar, y si no hay cadáver, no se tiene evidencia suficiente, pero algo salió mal.