Un punto fue el botín que el Barcelona se llevó del estadio Olímpico de Atenas ante Panathinaikos (0-0), un empate que le ayudará seguramente en la clasificación, pero no para mejorar el estado futbolístico de un equipo que se ha abonado a este resultado desde el inicio de la temporada.
En un combate de boxeo, los azulgranas hubieran ganado claramente a los puntos, pero el fútbol es otra cosa. De todos modos, el equipo de Frank Rijkaard no despejó las dudas sobre su fútbol y aburrió con un juego plano.
Los primeros diez minutos del Barcelona fueron lo mejor del partido. Controló como quiso la situación con un fútbol dinámico y pudo marcar en un par de ocasiones. Eto'o no estuvo fino en el golpe final.