Por Guillermo A. Cochez
Abogado y profesor universitario
[email protected]
LA AMPLIACION NO ES PARA CONFUNDIR EL AGUA CON EL ACEITE
Cerca del 22 de octubre, día del referéndum de la ampliación, serán más las mentiras de quienes –desconozco con qué propósitos- insisten que la propuesta de Ampliación del Canal es negativa para los panameños. Nos quieren hacer confundir el agua con el aceite.
Una de las cosas que repiten hasta el cansancio es que la ampliación beneficiará más a los ricos. Inclusive, en estos días, en un periodiquito de Frenadeso, pusieron mi foto al lado de todos los que según ellos “son los ricos que se beneficiará con la ampliación del Canal.”
La pregunta que tenemos que hacernos es quiénes se beneficiarán con la ampliación del Canal, sino son los panameños en general y, en particular todos aquellos jóvenes que tendrán la oportunidad y la esperanza de encontrar alguna posición en los tantos puestos de trabajo que con motivo de la ampliación del Canal se producirán en el país. No habrá trabajo para todos y eso lo tenemos que saber; por eso decir: “tu vota no porque a ti no te darán nada”, es querer confundir el agua con el aceite.
Desde que se anunció que Panamá estaba considerando someter a un referéndum la posibilidad de ampliar su Canal, la actividad económica en el país ha aumentado de tal forma, que por primera vez en varias décadas la cifra del desempleo entre los panameños esta por debajo del 10%. Esos nuevos puestos de trabajo, sobre todo han favorecido a los más jóvenes que se insertan en el mercado laboral por primera vez en su vida. Y este crecimiento, si bien más notable en la capital y en Colón, también ha tenido un impacto muy importante en el interior, cada vez con más actividad turística y de construcción.
Quienes argumentan que hay que votar No para no darle más chance a los ricos de volverse más ricos, están diciendo al propiciar el voto negativo, vamos a darle a los pobres la posibilidad de que sean más pobres, porque esos son los que tendrán la posibilidad de encontrar trabajo en las tantas inversiones que se darán si votamos Si a la ampliación. Por eso, no permitamos que estos enemigos de la historia, nos quieran confundir el agua con el aceite.