Un jurado de conciencia integrado por dos mujeres y siete hombres declaró culpable al irlandés Peter Anthony Byrne, por asesinar de 14 puñaladas al ejecutivo de Cable & Wireless, Max James Conroy, el 30 de julio de 1999. Tan pronto se emitió el veredicto, los familiares de Byrne rompieron en llanto y uno se desmayó. Uno de los hermanos del sindicado tuvo un altercado verbal con la fiscal Geomara de Jones y uno de los traductores.
La defensa alegaba que Byrne asesinó a su amigo de infancia Max Conroy en un momento de locura, ya que escuchaba voces "divinas" que le advertían que estaba en peligro. Sin embargo, la fiscalía alegó que el irlandés estaba bajo los efectos de las drogas cuando perpetró el crimen. |