La nota de hoy es lo que se llama "llover sobre mojado". La salida de los soldados estadounidenses de territorio panameño ha provocado tal caos en la economía panameña, que demuestra que los dueños de empresas en Panamá nunca se prepararon para lo inevitable. Tal vez en el fondo, ellos pensaron que algo pasaría y los militares del norte no se irían.
Los empresarios se acostumbraron a ganarse la plata fácil, sin sudar, sin necesidad de ser creativos. El mercado del Comando Sur mantenía un ritmo constante en la economía, y su salida los volvió locos, porque el dinero dejó de entrar fácilmente.
Con el desbalance económico mundial, la cosa se ha puesto peor. Ahora una gran mayoría de esos que se dedican al comercio se la pasan esperando las temporadas de dinero algo abundante, como el pago de XIII Mes y Navidad, u otras fechas especiales, para obtener el dinero del pequeño mercado local.
Pocos piensan en exportar, en abrir mercados nuevos con ideas frescas, en conquistar el interés de compradores o usuarios de servicios especiales en el extranjero, que se puedan ofrecer desde aquí.
Algunos piensan es en hacer trampa, quitarle dinero al obrero, o defraudar el fisco: lo que sea con tal de ganar plata sin mayor esfuerzo. Así nunca seremos competitivos ni un país ganador. |