La rabia paralítica bovina es un mal que se encuentra principalmente en América Latina y Trinidad y Tobago perjudicando gravemente al sector ganadero. Este virus es transmitido por la mordedura de mamíferos susceptibles a la enfermedad, siendo su principal transmisor el vampiro.
¿CONOCE USTED AL VAMPIRO?
El vampiro muerde a caballos, cerdos, aves, y en algunas ocasiones hasta el hombre para alimentarse de su sangre. Sus principales rasgos son su nariz parecida a la del cerdo y el dedo pulgar largo y desarrollado.
Estos mamíferos nocturnos consumen sangre a razón de 20 ml. aproximadamente cada noche (7.5 lts. al año). Las heridas pueden causar gusaneras e infecciones, además de la devaluación de las pieles. Las pérdidas causadas por el vampiro son múltiples, sin cuantificar las originadas por la rabia. En nuestro país se han hecho diversos seminarios para el control del vampiro.
Recientemente en la provincia de Chiriquí técnicos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) efectuaron charlas de capacitación entre los ganaderos de la región con el fin de que reconozcan las diferencias de los murciélagos hematófagos y de los demás murciélagos. En el sector de Quebrada Negra, el Doctor Luis Morán, veterinario de la Agencia de La Concepción, explicó sobre los tratamientos preventivos a base de productos químicos como el vampirín, el cual es aplicado por tres días seguidos en las mordidas hechas por los vampiros.
Morán señaló que esta técnica es utilizada cuando existe una baja incidencia de mordeduras en el ganado; en caso contrario, se hacen las redadas o capturas de murciélagos, las cuales se realizan en las noches oscuras.
Cabe destacar que la mayoría de los murciélagos se alimentan de insectos y pueden comer hasta 500 bichos en una hora. Tienen una gran labor dentro del ecosistema puesto que esparcen semillas y fertilizan a las flores. Debido a las películas de horror se ha generado la creencia de que dos son malignos, cuando la realidad es otra, por lo que es necesario para las personas el reconocerlos y diferenciarlos de los peligrosos. |