El gobierno japonés expresó su insatisfacción por los resultados de la reunión que sus representantes mantuvieron con una delegación oficial norcoreana en Pekín y que tenía como meta ofrecer alguna luz sobre los japoneses secuestrados por Corea del Norte.
Tras la reunión de dos días que ayer concluyó con representantes norcoreanos, el Gobierno nipón calificó como "insuficiente" el informe proporcionado por Pyongyang sobre la suerte de diez japoneses a los que se supone secuestrados desde hace años en Corea del Norte.
La delegación japonesa urgió a Pyongyang a celebrar un nuevo encuentro en septiembre y a que en esa ocasión presente el "detallado informe" que esperaban haber recibido en la reunión de Pekín sobre los citados ciudadanos nipones, indicó la agencia Kyodo.
Pyongyang rechazó la propuesta nipona de enviar una misión a Corea del Norte para investigar el paradero de esos desaparecidos.
El régimen norcoreano reconoció en 2002 que durante años había secuestrado ciudadanos de este país para educar a sus espías en el idioma y la cultura japonesas.
Desde entonces, el Gobierno comunista ha permitido la vuelta a Japón de cinco de ellos, pero Tokio afirma que hay más secuestrados.
El pasado mes de mayo, tras la visita a Pyongyang del primer ministro nipón, Junichiro Koizumi, el régimen norcoreano permitió que los hijos de esos secuestrados nacidos en Corea del Norte y retornados a Japón pudieran reunirse con sus padres.
El caso más relevante fue el de Hitomi Soga, secuestrada en 1978 por agentes infiltrados norcoreanos, quien fue finalmente repatriada en 2002.