Las ciencias auxiliares a la historia nos permiten puntualizar el grado de desarrollo, organización y producción del hombre prehispánico, que tuvo vigencia hasta que se produjo el proceso de contacto y dominación e instauración del conquistador español, quien dio paso a un nuevo sistema económico, político y social que descansó en las políticas estructuradas por la corona española: la de conquista y la evangelización.
Teniendo claro estos parámetros, podemos explicar los cambios y modificaciones que sufrió la sociedad pre-hispánica ante los embates del colonizador español. Esto dio paso a todo un nuevo andamiaje y al surgimiento de nuevos grupos etnográficos, los cuales encontramos diseminados a lo largo y ancho del territorio nacional y al que podemos dividir entre ciudad y campo, con rasgos e historias diferentes en lo que Milciades Pinzón ha descrito de la siguiente manera:
La historia "El interiorano es básicamente la de un flujo y reflujo que se enmarca dentro de los aspectos de la cultura nacional entre los endógenos y lo exógeno. He aquí un grupo humano en permanente pugna con la modernización, temeroso de las innovaciones, pero hechizado por la magia mercantil que aquella pregona. Este encuentro ha sido muchas veces soterrado, no siempre evidente y representa en el fondo un pugilato entre los valores de una sociedad y economía campesina que sufren de la racionalidad de un capitalismo que impregna el tejido social. Teniendo presente estos factores que caracterizan el transcurrir del panameño que ha sido víctima de los intereses foráneos, pretendemos efectuar un reconocimiento a un conjunto de pobladores del corregimiento de El Caño, distrito de Natá, que desafiando las adversidades de los factores que atentan contra la cultura Pre-hispánica, han mostrado un interés en el fortalecimiento y la difusión del sitio.
Han emprendido una cruzada para su preservación, clamor que ha caído en oídos sordos, a tal punto que el parque Arqueológico El Caño agoniza, ante la indolencia del Patrimonio histórico. La foto sustenta nuestros planteamientos.
* El autor es profesor de Historia. [email protected]