Muchos panameños vivimos en un círculo vicioso que afecta no sólo nuestro desarrollo como seres humanos, sino el desempeño que tenemos dentro de la sociedad; la anemia es un mal que cada día cobra la salud de centenares de niños.
Para la nutricionista Karin Barquero, la anemia es la consecuencia de la deficiencia de hierro en el organismo, que se da porque no consumimos lo suficiente de este mineral, o comemos alimentos que impiden su absorción.
De 10 niños que nacen vivos, cinco tienen la posibilidad de sufrir de anemia, entre los 0 y 23 meses de edad. Para cuando los niños cumplen de 2 a 5 años, el porcentaje de niños con anemia disminuye; esto se debe a que muchos de ellos empiezan a incluir nuevos alimentos a su dieta. La buena noticia es que en la etapa escolar puede que mejore este porcentaje, pero al llegar a la adolescencia recaen, pues el organismo se encuentra en crecimiento, el flujo sanguíneo aumenta y con ello la necesidad de hierro para mantener la calidad de la sangre.
DE MADRE A HIJO
Este problema se ha convertido en un círculo vicioso, porque las mujeres son las que más tienden a padecer de anemia, por los periodos menstruales, donde hay pérdida de sangre.
Cuando una mujer en edad fértil se embaraza teniendo anemia, la enfermedad empeora, porque el niño requiere del hierro. Al nacer el niño, tiene deficiencia de este mineral.
Peor es aún cuando los niños están muy pequeños y reciben lactancia materna exclusiva, pues si la madre tiene anemia, entonces la leche está deficiente.
DEMASIADO CANSADO
La reducción de hierro en la sangre se traduce en la deficiencia del cuerpo para transportar el oxígeno. Cuando el organismo no recibe el suficiente oxígeno, se presentan síntomas como palidez, que se puede ver en la parte de adentro de los párpados, constante sueño, cansancio permanente, los pequeños están desganados, no rinden en el colegio y se irritan con facilidad.
Cuando se padece de anemia, la persona se enfrenta a una baja calidad de vida, pues no se desarrolla la parte intelectual del cuerpo, los niños probablemente serán de los que nunca pasan de grado. Una persona con anemia en la edad adulta, es casi imposible que se levante de la cama, no tiene energía para pensar y probablemente su mal se une a defensas bajas y mala cicatrización.
ES HORA DE COMBATIRLO
Para evitar este problema, puedes incluir en tu dieta alimentos ricos en hierro. Las carnes rojas son tu primera arma más efectiva para combatir la anemia. "Hay que comerlas con moderación y que no tengan demasiada grasa". Éste es un alimento rico en vitaminas del complejo B y hierro. Los frijoles son tu segunda opción, al igual que los vegetales con hoja verde intenso (espinacas y acelgas).
Para que el ataque sea efectivo, tu mejor aliado serán las comidas que contengan gran cantidad de vitaminas C (tomate y cítricos), pues ayudan a que el cuerpo absorba el hierro más rápido.