El Sevilla le ganó al Real Madrid el partido de ida de la Supercopa de España gracias a un solitario tanto de penalti, anotado por el brasileño Luis Fabiano en la primera parte, renta que tendrá que defender dentro de ocho días en el Santiago Bernabéu.
No se había cumplido el tercer minuto cuando el Sevilla, que había salido como un cohete, gozó de la primera oportunidad clara. Jesús Navas robó y cedió en profundidad para Luis Fabiano, cuyo remate raso y cruzado fue interceptado por la mano salvadora de Iker Casillas.
La réplica la dio Andrés Palop cinco minutos después en la otra portería. Raúl le robó el balón al holandés Khalid Boulahrouz, torpe y temerario como último hombre, pero el meta valenciano se lanzó a los pies del delantero antes de que pudiera armar el disparo.
Antes de la media hora, se adelantaron los locales. Sergio Ramos trabó al portugués Duda, que se disponía a fusilar a Casillas. Luis Fabiano transformó el claro penalti.
Los visitantes acusaron el golpe pero el Sevilla dejó pasar esos minutos de aturdimiento sin hacer sangre.
La superioridad del Sevilla en la primera mitad, certificada con dos clarísimas ocasiones de Duda y Luis Fabiano en el tramo final, se sustentó en dos duelos individuales que cayeron del lado andaluz: Martí anuló a Guti y Duda, alineado a última hora por la lesión del brasileño Adriano, mantenía a Sergio Ramos atornillado a su área.
Con las entradas del brasileño Julio Baptista y del argentino Javier Saviola, el técnico alemán Bernd Schuster volcó el equipo hacia el área sevillista, lo cual no significó que el Real Madrid atacase con peligro. En el último minuto, en el que Palop salvó a los suyos de un empate in extremis al desviar un disparo con mucha intención del malí Mahamadou Diarra.
PROXIMO PARTIDO
El próximo partido será dentro de ocho días en el campo del Real Madrid, el Santiago Bernabéu y ya el técnico del equipo merengue está pensando en su estrategia.