Los pervertidos violadores mantienen asustados, tristes y en alerta a la ciudadanía.
A eso de las 8: 37 de la noche del martes, una madre llevó a su hija de 13 años a la sala de Urgencias del Hospital del Niño.
¿Porqué? Su pequeña había sido violada sexualmente.
La agonía se reflejaba en el rostro de la madre que no podía creer que la tragedia hubiera tocado a las puertas de su familia. En la menor, la desesperanza y el dolor marchito marcaban su sufrimiento.
Según el informe obtenido, el hecho ocurrió en un sector de Alcalde Díaz, ciudad capital, la noche del martes.
Aparentemente la menor estaba haciendo un mandado en el minisúper del barrio cuando otro menor, pero de 17 años, visualizó a la adolescente, midió sus pasos y la atacó salvajemente para saciar sus bajos instintos.
La familia de la ultrajada lo denunció ante las autoridades pertinentes quienes salieron en busca del violador que a sabiendas del delito cometido, se escondía.
Los detectives encargados del caso mantienen abierto el expediente del suceso.
RECOMENDACIONES
Ante la ola de violaciones en distintos estratos sociales, se recomienda a los padres de familia que vigilen más de cerca los pasos de sus hijos y que las horas nocturnas no son las apropiadas para que los menores de edad se encuentren en las calles expuestos a los peligros de todos los niveles.
El delito de violación sexual es castigado con la cárcel en Panamá, donde es considerado un crimen grave.