Ante la pregunta de que si usted en estos momentos muere ¿está seguro de ir al Cielo o al Infierno? ummm. La mayoría de las personas no solamente tienen sus dudas sobre el lugar donde pasarán después de la muerte física, sino que no les asusta la idea de arder en el lago de fuego y azufre que ha sido designado pata el Diablo.
La palabra "Infierno" hoy en día no impacta a la sociedad, de hecho, no hay temor de ir al Infierno, ¿cuántas veces hemos escuchado a nuestros conocidos decir que cuando mueran ellos prefieren ir al infierno, donde según ellos van a estar de fiesta siempre, ya que el Cielo les parece muy aburrido.
El Señor Jesús deja implícito que el Infierno es un lugar terrible de dolor, puesto que dice que ahí hay lloro y crujir de dientes (Mateo 13: 42). Aunque aún no haya sido tu experiencia, quiero que pienses un momento en algún dolor físico que hayas sufrido alguna vez, quizá un dolor abdominal, o cuando te golpeaste accidentalmente tu rodilla o el dedo más pequeño de tu pie, ¿recuerdas ahora tu dolor?, ¿no es cierto que se crujen los dientes y se tensa el cuerpo por algunos segundos a causa del dolor?, pues ahora piensa un poco en lo que representa la expresión de Jesús cuando dice "lloro y crujir de dientes", esta sensación, no será pasajera, pues el mismo Jesús advierte que el castigo es eterno y que el fuego nunca se apaga (Mateo 25: 46 y Marcos 9: 46).
La buena noticia en todo esto, es que el Infierno no fue creado para los seres humanos, sino mas bien para el Diablo y sus ángeles (Mateo 25: 41), sin embargo, Satanás que conoce bien su destino final, día a día se lleva consigo a miles de personas a quienes ha engañado haciéndoles creer que Dios no existe y que pueden llevar una vida disipada y sin temor del Señor, a quienes les hace creer que hay que darle gusto al cuerpo mientras se pueda, que pueden arrepentirse justo antes de morir, o bien que Dios no permitiría nunca que su creación vaya al infierno.
Si ha pensado todo el tiempo en esta gran mentira, vaya sabiendo que la cosa no es como le habían dicho, sino como lo dice la Biblia.