Desear vivir un siglo, o más, se ha convertido en una realidad. Sin embargo, el crecimiento de la esperanza de vida y el progresivo envejecimiento de la población plantean nuevos retos médicos y sociales.
El envejecimiento se identifica, en muchas ocasiones, con enfermedades y pérdida de autonomía. El objetivo no debería ser ampliar la esperanza de vida, sino aumentar las posibilidades de llevar una vida saludable.
Más que la vejez, lo que atemoriza a la gente es la sensación de decadencia y de incapacidad, que suelen acompañarla. Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero nadie quiere ser viejo. Ya Cicerón nos decía: "¿Acaso una vejez a los 800 años sería menos grave que a los 80?". No se trata de competir contra el calendario, sino vivir más, para vivir mejor, y así sacarle el máximo partido a cada momento de nuestras vidas.
Llegar a una edad avanzada y mantener una buena salud es un deseo humano y razonable, pero para lograrlo no hay que esperar a la jubilación, sino que debemos prepararnos un poco cada día. En una sociedad con grandes avances tecnológicos, el papel de las personas mayores ha cambiado; la sociedad occidental no recoge un papel específico para los ancianos, prima el modelo juvenil y todo lo que viene de los mayores, suele rechazarse.
Una persona no envejece cuando su piel se arruga, sino cuando se arrugan sus sueños y esperanzas. El manual de instrucciones para el uso de la jubilación está aíºn por escribirse. Llegar a la vejez en buenas condiciones físicas y mentales es en buena medida, una cuestión de elección personal. Decidir el momento en que alguien puede considerarse "mayor" no es fácil.
En primer lugar, porque es un proceso gradual, y también porque hay tres edades que no siempre coinciden: la cronológica, la biológica y la psicológica.
"Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena", dijo Ingmar Bergman. Es preciso un cambio de actitudes en relación con el envejecimiento. Disfrutar de la vejez pasa por favorecer una vida activa, y porque el paso de los años se realice de una forma saludable. No se trata de añadir años a la vida; lo importante es aportar vida a los años.