"Panamá debe quedarse sin su delfinario". Naomi A. Rose, bióloga marina de la Sociedad Humana Internacional (HSI), espera que no se construya el proyecto impulsado por Ocean Embassy en territorio panameño, por considerar que esos mamíferos no deben vivir en cautiverio.
Rose reconoció el apoyo de Panamá como miembro de la Comisión Ballenera Internacional en no dar su voto a favor de la caza de ballenas, respaldo que espera recibir para evitar que se cacen delfines aquí, que sí pueden ser capturados en territorio de los Estados Unidos. "Es legal hacerlo allá, pero hay leyes transparentes que obligan a los interesados a cumplir ciertos parámetros y, por su puesto, nosotros lucharemos para tratar de impedirlo", dijo. La bióloga recomendó a los lugareños que piden que se construya el delfinario que, en vez de aceptar la propuesta, saquen provecho de las visitas de la comunidad de delfines y planifiquen girar en botes que permitan a los turistas interactuar en su forma natural con esta especie.
La Sociedad Humana Internacional vino a apoyar a los panameños que luchan para que se respete la vida marina y además está dispuesta a brindar toda su asesoría a los grupos que lo deseen para obtener buenos ingresos de la actividad turística sin recurrir al cautiverio.
El panorama que se presenta en este país es que Ocean Embassy quiere primero capturar a las especie y después hacer un estudio.
Rose es una luchadora incansable que estará siempre en defensa de la vida animal.