El estadounidense Robert Zoellick será el nuevo presidente del Banco Mundial (BM) a partir del próximo domingo, lo que pondrá fin a varios meses de escándalo que obligaron a su predecesor, Paul Wolfowitz, a dejar el puesto tras sólo dos años al frente de la institución.
El Consejo Ejecutivo del Banco Mundial confirmó por unanimidad a Zoellick, quien se declaró "honrado" por la confianza depositada en su persona y dijo, a través de un comunicado, que está "listo para trabajar en tamaña responsabilidad".
Tras la decisión del Consejo Ejecutivo, el presidente estadounidense, George W. Bush, subrayó que Zoellick es un líder "dinámico, profundamente comprometido con la misión del BM de ayudar a naciones que intentan salir adelante, luchar contra la pobreza, crecer económicamente, reforzar su transparencia y ofrecer a sus ciudadanos una vida mejor".
"Estados Unidos tiene ganas de seguir su asociación con el BM y lograr esas metas compartidas", agregó el jefe de la Casa Blanca.
Wolfowitz, que fue segundo en la jerarquía del Pentágono, se vio obligado a dimitir a raíz de un escándalo en torno al salario de su novia, Shaha Ali Riza, una empleada del Banco Mundial.
A la llegada de Wolfowitz al banco, Riza fue transferida al Departamento de Estado, pero el BM siguió pagando su sueldo, que fue aumentado a casi 200, 000 dólares, por encima de las normas de la institución financiera y de lo que cobra la propia secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
El último día de trabajo en el Banco Mundial de Wolfowitz será el próximo sábado.