El ácaro spinki es considerado como el enemigo número uno de los arroceros panameños, al ocasionarles pérdidas entre 17% y 23% en plantaciones bajo sistemas de riego y entre 34% a 74% en sistemas de secano (sistema que aprovecha las lluvias).
Las condiciones que más favorecen su presencia, según investigaciones, son las temperaturas elevadas, elevada aplicación de fertilizantes nitrogenados, mal manejo de agroquímicos, densidad de siembra alta, entre otros factores.
El Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Panamá (IDIAP), para su control, recomienda una sola aplicación química en el estadio de embuchamiento, previo a la emisión de la panícula, según informó el equipo investigativo de arroz del IDIAP, en una jornada de actualización realizada en las principales zonas productoras de la provincia de Chiriquí, como lo son: Alanje, Oriente y Barú.
OTROS MALES COMUNES
Pero el sonado ácaro no sólo amenaza el grano más consumido por los panameños. Según Felipe González, especialista en Fitopatología, las enfermedades más frecuentes en el arroz son la Rhizoctonia y el Sarocladium, para lo cual se recomienda la utilización de semillas certificadas, la destrucción de residuos de cosecha, la inundación del campo 15 días antes de la siembra y un control biológico a través de hongos antagónicos, según señaló el especialista.
Además, vale destacar que la presencia de insectos también tiene importancia en el rubro. El Dr. Bruno Zachrisson manifestó que la presencia y ataque de insectos como la novia del arroz (rupella albinella), el gusano cogollero (spodoptera) y el gusano barrenador (diatraea sacharalis), causan una merma en los costos de producción que oscila entre el 12% y 20%.
IMPORTANCIA DE LA SEMILLA CERTIFICADA
Otra medida que ayuda significativamente a luchar contra el famoso ácaro, así como los males que rodean la producción arrocera, es la utilización de semillas certificadas, lo que garantiza el nacimiento del grano, da seguridad de la variedad elegida, viene libre de arroz rojo y maleza, da uniformidad en la cosecha y, sobre todo, es un factor indispensable para el otorgamiento de créditos agrícolas por parte de los entes financieros públicos y privados, y en caso de desastres naturales, las leyes especiales protegen sólo las siembras con estas semillas.
Pero, desafortunadamente, sólo el 20% de los productores a nivel nacional hace uso de ellas, mientras que el otro 80% utiliza semillas comerciales o de tambucho.
LAS MALEZAS
Datos recabados por el Comité Nacional de Semillas del MIDA, demuestran que por cada kilo de semilla de arroz comercial, hay 791 granos de arroz rojo y 75 semillas de malezas nocivas.
Las malezas en el arroz representan un 20 a 30% de los costos de producción.