Para muchos panameños, la palabra zoonosis puede parecer extraña. Pero no debería ser así, pues ese es el término que científicamente se utiliza para indicar las enfermedades animales transmisibles al hombre.
Tal es el caso de la encefalitis equina, una enfermedad viral que afecta al hombre y equinos y que puede ser transmitida por mosquitos del género, Aedes, Anopheles, Culex, Simulium, Psorophora, Tábano, Mansonia, etc. Así como también de otros insectos hematófagos.
Ello manifiesta la susceptibilidad del hombre a este virus, dándole a la enfermedad una gran importancia en la Salud Pública.
SINTOMAS EN EQUINOS.
Los caballos afectados pueden caminar ciegamente tropezando contra objetos o dan vueltas en círculo.
Luego les aparece un estado severo de depresión del sistema nervioso central, seguido de parálisis. Además, hay una incapacidad para erguir cabeza y ésta, con frecuencia, se apoya en soportes sólidos para no caer.
El labio inferior está flácido y la lengua puede colgar fuera de la boca. En ocasiones, una parte de los caballos afectados no desarrollan parálisis y sobreviven, pero casi siempre con déficit mental, y son poco utilizables por su incapacidad para responder satisfactoriamente a los estímulos.
El caballo adopta posturas anormales al caminar, hay incoordinación evidente, particularmente de las patas traseras; se suprime la defecación y la micción y este es incapaz de tragar.
La parálisis completa es el estado terminal, el caballo se echa y es incapaz de levantarse, síntoma que le avecina la muerte en términos de 2 a 4 días después de los primeros signos de padecimiento.
CONTROL Y ESTRATEGIAS
Para controlar la enfermedad, debe tomar en cuenta lo siguiente:
Diagnóstico exacto clínico y de laboratorio, debidamente confirmado.
Uso de animales centinelas para monitorear la presencia del virus en la región.
La cuarentena de los animales infectados para detener el movimiento de los donadores del virus.
Destrucción de los insectos, a través de la fumigación.
Vacunación de todos los animales susceptibles, ya que no existe cura para la enfermedad.
En Panamá, se han reportado casos en algunas provincias, y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, a través de la Dirección Nacional de Salud Animal, ha desarrollado estrategias de control, mediante el diagnóstico laboratorial, luego vacunación a todas las especies susceptibles, restricción de la movilización de animales en el país y además ha brindado capacitación a las organizaciones ecuestres en cuanto a la importancia que reviste la enfermedad, para la salud humana. Es importante realizar el diagnóstico cuanto antes, para tomar todas las medidas pertinentes al caso, ya que puede confundirse con otras como la rabia, que presenta cuadro algo similar.