En Chitré hubo gente que se envició en el alcohol, llegaron a ser personajes populares, no por el hecho de estar solazados en las aceras de las avenidas o parques, si no, por la forma de utilizar un lenguaje folclórico que hoy se les recuerda en anécdotas, historias, chistes y cuentos urbanos.
CIENTOS DE HISTORIAS
De estas historias podríamos contarlas por cientos, como por ejemplo: aquella señora que, cuando no estaba de acuerdo con las disposiciones del alcalde en asuntos festivos de la comunidad, le gritaba: "Alcalde “antiguanicoxico e intransitable”.
"EL PATO"
También hubo uno que le apodaban “El pato”. Un día estaba sentado en el parque, a su derecha le acompañaba una dama apodada "La zarceta” (ave migratoria), y a la izquierda estaba otra a quien le decían "La cocaleca” (ave de ríos y esteros); un transeúnte le preguntó al señor cómo estaba, a lo que le respondió: "aquí entre aves".
DESAPARECIERON
Estos personajes han desaparecido, sin embargo, desde hace unos meses es frecuente observar a dos individuos llegar puntualmente al parque de La Bandera en horas de la mañana de lunes a domingo a compartir un brebaje, que los pone a dialogar íntima y amigablemente. Aunque no molestan a los viandantes, ellos están en su mundo. No les importa con las reformas a la Caja de Seguro Social ni las protestas, marchas, alza del combustible; lo elEva, Crítica en Líneado de la canasta básica, tomando en cuenta que a diario compran azúcar para combinarla con alcohol desnaturalizado, al que le añaden agua para ingerirlo, es lo que cuentan los vecinos que los observan.
Manuel Esteban es el nombre de uno, el otro es Tony, un indígena que llegó a Chitré hace más de 40 años. Le pusieron Tony, por Tony Curtis que estaba de moda; pero como tiene un enorme lunar negro en la frente en forma de verruga, los chitreanos lo bautizaron como: Tony Curtis con pasita.