El pintor natariego Ubaldino Ramos, a sus 61 años de edad, ha participado en exposiciones individuales en ferias, bibliotecas, universidades, colegios y bancos, además de forma colectiva en galerías, club de golf, el edificio de la Lotería Nacional de Beneficencia, la Embajada de los Estados Unidos, entre otros muchos lugares.
Este señor, de estrato sencillo y de trato amable, exhala la humildad de un interiorano que demuestra su amor por las buenas costumbres y que da a reflejar a primera vista sus vastos conocimientos en pintura, lo cual expresa con gran orgullo al mencionar en qué ha pensado a la hora de iniciar uno de sus cuadros "en su natal Natá".
EMPIRICO
El señor Ubaldino logra llegar hasta un sexto grado de la escuela primaria, continuando sus estudios a base de cursos, sin poder completar su educación.
Desde muy pequeño dibujaba en cualquier parte como en las piedras, el barro o el polvorín, ya que no tenía lienzos en donde plasmar sus ideas.
Ya para el año 1970, inicia sus labores en el Hospital del Niño, como ayudante de las secretarias, trabajo en el que no sabía qué hacer, tenía que archivar, ordenar las oficinas y la limpieza general del sitio.
Ya en 1973, pasa a trabajar en la Compañía Panameña de Alimentos-Nestlé, en donde era pintor, pero de "brocha gorda", de todo el edificio hasta que deja el trabajo por una llamada que recibe para asistir a otro.
En 1977, trabaja en el Multiteatro de Panamá, Teatro Plaza y el Condominio Plaza Internacional, como seguridad de las muchachas que allí laboraban. Dice, en son cómico el conocido pintor y restaurador, hasta que aprende a proyectar las películas, lo que no le agradaba mucho.
Sin querer empezó a hacer los pininos con mucha timidez, hasta que llegó su impulsor y descubridor, el maestro Eugenio Dum, el cual Ubaldino iba a visitar todos los días mientras pintaba. Hasta que un día le pregunta si quería pintar y le dio todo lo necesario, ya que no quería verlo perdiendo el tiempo, por lo que inicia su faena en la pintura en 1981.
Los talentos nacen porque Dios, quiere no porque uno quiera, ya que él hubiera querido ser músico, lo que no hubiera podido cumplir y comienza a pintar, siendo en ese momento que descubre lo mucho que le gustaba, y que comenzó a atraer a las personas, sin importarle si no sacaba nada de la inversión.
En sus inicios empieza con el acrílico, ya que en esos tiempos estaba de moda, domina además el pastel, el óleo y otras técnicas de forma empírica.