El informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre los derechos humanos en Panamá destaca las pésimas condiciones penitenciarias, la corrupción y las interferencias políticas en el sistema judicial, presiones políticas sobre la prensa, la violencia contra mujeres y niños y la discriminación contra las personas con discapacidades como los principales problemas de derechos humanos del país.
El documento resalta el uso excesivo de la fuerza por la Policía durante las protestas de julio en Changuinola.
Además destaca que no hubo avances en la investigación de 47 desaparecidos durante la dictadura militar.
Se alega, asimismo, que el gobierno utilizó una variedad de medios para impedir la libertad de expresión y de intento de silenciar las críticas de sus acciones.
También hace referencia a investigaciones contra oficiales de la Policía y del Servicio Aeronaval, por relaciones con el narcotráfico y por tráfico de chinos en Migración.
Finalmente, se cuestionan las compras directas en el gobierno.