Un aspecto importante en la vida de la mayoría de las personas es el placer de las relaciones sexuales.
Por ello, es importante que las personas de la Tercera Edad, conozcan que el cambio de vida de muchos; no quiere decir que tiene que decirle adiós a las relaciones sexuales.
El deseo sexual no desaparece, pero es necesario aceptar los cambios físicos y adaptarse a ellos para vivir una sexualidad plena, y sin ningún tipo de complejos.
Hace unos años se identificaba el envejecimiento con una disminución del interés sexual, pero los médicos han asegurado hoy día que ambas situaciones no tienen por qué estar relacionadas.
Hombres y mujeres sufren cambios fisiológicos que condicionan la práctica del sexo, pero la pérdida del deseo se debe más a ciertos factores psicológicos, estereotipos, miedos o falsas creencias. Además de los problemas físicos, también el uso de algunos fármacos muy habituales en la tercera edad pueden dificultar las relaciones sexuales. Todas estas alteraciones tienen solución gracias a eficaces tratamientos que ofrece la medicina actual, pero para disfrutar plenamente del sexo se requiere sobre todo un cambio de mentalidad y aceptar las variaciones propias de la edad.
Aunque no es lo usual, también hay quien acepta esta etapa fisiológica con serenidad y curiosidad y su principio vital es: Bien, ha terminado una fase, veamos qué nos depara el futuro.
La fase que sigue a la menopausia se revela para muchas parejas como uno de los periodos más felices de la armonía sexual. Desvinculados del binomio sexo-procreación, pueden vivir las relaciones sexuales con más libertad que nunca. En primer lugar, lo único que se persigue es el placer recíproco, expresar el cariño y el deseo que se siente por el otro. El hecho de no tener que tomar precauciones para evitar un embarazo no deseado, abre nuevos horizontes.
LA VIDA SEXUAL
De acuerdo a los informes que maneja el programa de la Tercera Edad de la Caja de Seguro Social; cada vez es más satisfactorio encontrarse en la consulta con personas en la séptima década de la vida que refieren que mantienen una estupenda vida sexual con su pareja y dentro de un marco de ternura y amor; desgraciadamente, se ven obligadas a no comentarlo pues tienen miedo de caer en el ridículo de las críticas sociales que hacen referencia a "viejos que no deberían andar en cosas".
La presencia de relaciones sexuales con regularidad es un signo de salud y vigor, sin que sean importanten las cifras en frecuencia.
El interés sexual persiste en un 72% en los hombres y en un 65% en las mujeres durante la sexta década de la vida; sin embargo, la actividad sexual se encuentra restringida a un 42% en los hombres y a un 36% en las mujeres.
En el grupo de personas, hombres y mujeres, que tienen la dicha y el privilegio de seguir ejerciendo su sexualidad sobre la séptima y aun octava década de la vida, su frecuencia coital varía desde una vez diaria hasta una mensual.
"El sexo es algo que ayuda a las personas; pero todo en exceso es malo, así que estas personas tienen que tener un poco de cuidado con esto para que no se pasen", asegura el Dr. Guillermo Rolla Pimentel; experimentado sexólogo: quien asegura que el sexo en los adultos mayores es positivo.