Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy con unas luces de advertencia, señalando la masiva llegada de "wildpitch" (lanzamientos descontrolados) en la avenida al "home" del béisbol nacional mayor.
Un letrero iluminado fue colocado al final de la jornada del lunes, donde decía: "Cuidado con los lanzamientos locos".
Varios hombres trabajan en la vía, tratando de mejorar los huecos, creados por los golpes contundentes que han recibido algunos peloteros. ¡Baje la velocidad!
El auto del béisbol, un bólido que supera a todos los deportes del patio, ha bajado su ritmo, por el mal sabor y estado que ha dejado en la carretera los lanzamientos descontrolados y locos que impactan en los jugadores.
Peloteros como Roberto Gutiérrez y Joel Vega, han sufrido serios impactos de lanzamientos que no bajan de las 87 millas por hora. "Guti" al servicio de Herrera fue castigado con una recta a la cabeza, enviado al hospital y fuera de acción por tres días.
Joel Vega, al servicio de Veraguas fue sorprendido por un lanzamiento, luego que Freddy Herrera diera de cuadrangular.
En la autopista del lanzador al receptor se han detectado lanzamientos medidos por el radar hasta 94 millas por hora. La velocidad es un arma en potencia y cualquier pelotero pudiera no vivir para contar la mala y desagradable experiencia de un pelotazo mal dado, sobre todo, en la zona de la cabeza.
La pelota panameña tiene su historia, la misma tejida en base a hechos, con desagradables momentos de trifulcas entre lanzadores y bateadores.
Hora de actuar y de poner en aviso a los mánagers y jugadores. "Lanzamientos locos o pegados al cuerpo" so pena de multa, con boletas de hasta 2 o 3 juegos de sanción.
Los árbitros y la misma entidad que regula el béisbol (Federación) no pueden permitir que se les escape el espectáculo. Los jugadores deben tener más cuidado a la hora de ir al plato, pues los "wildpitch" merodean el área.
Otro letrero apareció y dice: "Velocidad medida por radar". Otro informa: "Despacio, peloteros jugando".
Amigos, bajemos los ánimos y a jugar pelota, el béisbol es alegría y diversión. No empañemos el espectáculo.
¡Viva, el béisbol!