La NASA, junto con satélites europeos y radio telescopios a lo largo y ancho del planeta, detectó este haz de rayos gama y su resplandor cruzando la Galaxia el 27 de diciembre de 2004.
Un hallazgo que se hizo público en días pasados. El rayo llegó a rebotar en la Luna e iluminó las capas más elevadas de la atmósfera terrestre.