Las cárceles panameñas son consideradas como antesalas al purgatorio. Son insalubres, con un crónico problema sobre-poblacional, y dentro de ellas, es prácticamente una utopía pensar en resocializar a un recluso.
En el país existen cerca de 11,293 reclusos, de los cuales 6,748; es decir, el 60% de los detenidos esperan una sentencia condenatoria o absolutoria.
Frente a esta realidad, el diputado Rogelio Paredes, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea, presentó a la consideración del Órgano Judicial un anteproyecto de ley que pretende reducir el hacinamiento carcelario en unos 2 mil reclusos.
De forma extraoficial se conoció que la medida habría contado con el visto bueno de la Procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez.
Paredes sostuvo que el anteproyecto permitirá "actualizar" algunos artículos de los Códigos Penal con el objetivo de acelerar los procesos judiciales.
El diputado del PRD señaló que entre los puntos que trata el documento destacan el de la confesión, norma que se introduce como un punto a favor del procesado y que a su juicio, debe ser considerado en cualquier fase del proceso penal.
CIFRAS SINONIMO DE HACINAMIENTO
Extraoficialmente, en el Complejo Penitenciario La Joya están detenidos 2,073 internos y en La Joyita 2,206, los cuales representan cerca del 50% de la población penal del país.
Le sigue la cárcel Nueva Esperanza de Colón, con 1,176 reclusos; el Centro de Detención de Tinajitas con 649; la Cárcel de Mujeres con 550 internas, y El Renacer con 532 internos.
El 43% de los reclusos están detenidos por delitos relacionados con droga; mientras que el 39% por delitos contra el patrimonio, otro 8% se encuentra por casos contra el pudor y la libertad sexual, y el restante 10% incluye homicidios y otros delitos.
En cuanto a la edad, el 53% de la población oscila entre los 20 y 29 años, en tanto que el 39% está entre los 30 y 45 años y el otro 8% tiene edades superiores a los 45 años.
ABUSOS DE LA DETENCION PREVENTIVA
La medida de detención preventiva continúa siendo la principal causa del crecimiento sobre-poblacional en las cárceles del país.
En los últimos 10 años se ha cuestionado a jueces nocturnos y fiscales por algunas deficiencias en la administración de justicia y por la saturación de los centros penitenciarios, situación que genera amotinamientos, e incapacidad del sistema para ofrecer una verdadera resocialización de los reos que merecen la detención preventiva.
A pesar que el Código Judicial establece que la detención preventiva debe ser el último recurso, quienes administran justicia utilizan la medida como una de las más preferidas.
Panamá se ubica como el país que más utiliza la detención privativa, seguido de Costa Rica, Honduras, El Salvador, Nicaragua y por último Guatemala.
CARGAS PARA EL ESTADO
El Estado panameño gasta diariamente B/.34 por cada uno de los 11,293 reclusos que hay en las cárceles del país. El Sistema Penitenciario gasta anualmente B/.9.3 millones, de los cuales el 49% es utilizado para el pago de salarios; 50% es destinado para la alimentación de los internos y compra de medicamentos.
Los tres golpes de comida para los presos tiene un costo que oscila entre B/.1 y B/.1.40, cifra que se reduce a medida que se incrementa la población carcelaria.
Cifras extraoficiales señalan que cada golpe de alimento en la cárcel La Joyita cuesta cerca de un dólar diario; mientras que en prisiones más pequeñas éste promedio oscila entre B/.1.25, B/.1.35 y B/.1.40.
CONTINUAN VICIOS DEL SISTEMA
A pesar que hace dos años el Pleno de la Asamblea Legislativa aprobó el proyecto de ley que moderniza y reorganiza el sistema penitenciario panameño, es poco o nada lo que ha variado dentro del sistema de administración penitenciaria.
El proyecto de ley establecía la clasificación de los detenidos según delito cometido e inclinaciones sexuales, sin embargo, la falta de espacios físicos hace imposible la ejecución de la ley.
La población carcelaria nacional mantiene una constante de crecimiento anual del 20% aproximadamente.
PENALES PANAMEÑOS ALGUNOS DATOS
En menos de cuatro años la población carcelaria aumentó en 2,193 reclusos.
Cerca de 2 mil reclusos han sido beneficiados con la figura de la rebaja de pena del 2001 a la fecha. La estadística es similar para el beneficio de la libertad condicional.
El presupuesto anual para la atención médica de los reos es de unos B/.24 mil.
En las cárceles de la provincia de Panamá hay detenidos unos 7,583; en estructuras con capacidad para 4,553 reos.
Durante la pasada administración penitenciaria, cerca de 196 reclusos se beneficiaron de los programas de salidas laborales y de estudios.
La edad promedio de los reclusos en el país es de 26 años.
Según datos de la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH), en Panamá existe una sobrepoblación carcelaria de aproximadamente el 34%.
La estructura penitenciaria tiene más de 60 años de vigencia.