El homicidio del darienita Alejandro Bedoya Murillo el pasado jueves, no está claro.
Los investigadores del caso aún no se ponen de acuerdo sobre el asesinato.
Hasta el momento la víctima se mantiene como una persona impoluta que no se metía con nadie.
Pero para el criminólogo Joel Justiniani, la forma como este humilde constructor fue asesinado, deja mucho que decir.
Primero es dejado abandonado donde fue ultimado el año pasado el taxista Tinoco, el cual fue hallado por un grupo de menores que jugaban por el lugar.
Segundo, el rostro es quemado con la intención de que la víctima no sea reconocida.
Tercero los dedos de la manos y pies son cortados.