Cuando pescamos un pescado es conveniente matarlo nosotros mismos con un golpe en la cabeza antes de dejarlo morir por asfixia, ya que el rigor mortis por asfixia endurece la carne del mismo.
Para que desaparezca el olor de agua de mar del pescado, le recomendamos que lo frote después de limpio con vinagre o limón.
Si quiere desalar más rápido el bacalao ponga un trozo de pan en el agua. Éste se encargará de absorber el exceso de sal.
Para descongelar el pescado la mejor forma de hacerlo es bajándolo desde el día anterior del congelador a la nevera, de tal forma que se suavice adecuadamente, ya que dejándolo ala temperatura ambiente corre el riego de descomponerse.
Si esta muy apurada entonces sumerja el pescado en abundante leche de cartón. Cuando el pescado se haya descongelado la leche le servirá para preparar una exquisita salsa blanca.
Los pescados de agua salada se deben de conservarse limpios con el agua dulce.
Para conservar el pescado en la nevera debe de ser secado con un paño, para luego envolverlo en un papel de cera, guardado en un envase hermético en la parte más fría. Guardado de esta forma solo permanecerá en buen estado por dos o tres días.