NUSTRA TIERRA

PERFIL
Vielka Bravo, una historia tras la saloma

linea
Ariosto Velásquez
Nuestra Tierra

Imagen foto

Actualmante Vielka canta junto a Gerardino Saenz, en su conjunto Orgullo de Tonosí.

Talento hay en todos los rincones de este país, al que Dios ha bendecido con gente buena y con arte en la sangre, desafortunadamente son muy pocos los que triunfan en el medio artístico local, en donde existen muy pocas posibilidades de hacer carrera ante la falta de una tradición cultural, que promocione a los valores que a propio pulso han dado realce a lo verdaderamente nacional.

Un ejemplo de ello, es la figura que hoy en nuestro perfil le daremos a conocer. Una mujer que a pesar de lo difícil que ha sido llevar a cabo su vida, no ha dejado de cantarle y salomarle a lo nuestro.

Gran admiradora de Lucy Quintero, quien en sus inicios le brindó muy buenos consejos e igualmente los recibió de Leonidas Moreno, quien la considera como su amiga y a quien imita en la saloma... Vielka Bravo, tiene su propio estilo, pero esto no impide que desarrolle o imite la saloma de alguna otra cantante, si se requiere, ella lo hace.

Fue con Tolentino Bustamante, con quien demostró por primera vez su talento en un baile en El Valle de San Isidro, en San Miguelito y fue su hermano quien la acompañó, esa noche que vistió un juego de pantalones de polyester, que su madre le había hecho.Después de esa primera noche fueron varios los meses que trabajó con este señor. Posteriormente, continuó con Inocente Sanjur durante 3 años y junto a Ninín Quintero realizó una grabación.

TERESÍN, SU GRAN OPORTUNIDAD

Trabajó con Teresín Jaén: “Un buen día se me presentó la oportunidad, Teresín me llamó, cosa que me sorprendió, lo hice bien y me quedé con él 7 años”.

Para ella el tiempo que cantó con Teresín, fue de los mejores, porque en esos momentos era cuando más lo necesitaba, ya que muy poca gente supo que ella era madre de 5 niños, siendo el único sustento de su familia.

Vielka desde los tres años, emigró junto a su madre y sus cuatro hermanos desde el pueblo de Charco Negro, un campo apartado en Santiago, buscando una mejor forma de vivir y donde los esperaba su hermano mayor, quien antes había hecho el viaje, dejando atrás el trabajo duro e ingrato y la vida de pobreza entre nuestros campesinos. Y se estableció en la 9 de Enero en el popular distrito de San Miguelito, donde vivió por 34 años.

Sus raíces musicales cree que provienen de su padre, quien es oriundo de Guararé, aunque nadie de su familia ha seguido en la música, ella confiesa que ha intentado dejar de cantar en varias ocasiones, pero cuando la llaman no puede negarse, y enseguida queda lista.

En esta entrevista escuchamos la realidad por la que atraviesan muchas de nuestras artistas del canto vernacular, y es que confiesa Vielka que esta carrera es muy difícil para una mujer, pues recuerda las largas noches en las que tuvo que esperar para cantar una pieza, como único modo de darse a conocer, desvelándose hasta las 5:00 ó 6:00 de la mañana.

UN LAMENTABLE MOMENTO DE SU VIDA

Lastimosamente, a su hijo mayor, Ezequiel, le fue intervenido quirúrgicamente un tumor maligno hace más de un año, lo que le ha mantenido en padecimientos desde entonces. Pues desafortunadamente ha tenido complicaciones, que exigen un mínimo de comodidades dentro de su hogar.

Lo que le ha conllevado a grandes sacrificios económicos ante la falta de recursos para hacer frente a la enfermedad.

Por lo que Vielka, ha organizado una actividad este sábado 15 de febrero en donde celebrará su cumpleaños número 46, en el Jardín Canajagua, de la 24 de Diciembre, en donde habrá una tarde de cantaderas con Prudencio Ramos y Hermenegildo Aparicio, y en la noche baile con Gerardino Sáenz y el conjunto “Orgullo de Tonosí”.

NO TODO HA SIDO CANTAR

Hoy, Vielka labora en el Departamento de Correspondencia de la Presidencia, y en los 14 años de trabajar allí ha sido desde trabajadora manual, pasando por operadora de radio y recepcionista.

PARA ELLA EL HÁBITO NO HACE EL MONJE.

A los 23 años tomó la responsabilidad de sus 5 hijos, por lo que tuvo que lavar ropa y limpiar casas, y también cantaba para suplir todas las necesidades.

De modo sincero nos dijo que lavó ropa de los profesores de sus hijos, quienes acudían a ella como una manera de ayudarle con la responsabilidad de sus hijos. Pero no todo el esfuerzo ha sido en vano, a sus 5 hijos los logró graduar.

Dos de ellos son soldadores, dos obtuvieron una licenciatura y la más joven cursa el II año en la Universidad de Panamá.

 

volver arriba 

 

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2003 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados