Una discusión por una mujer que supuestamente andaba con dos hombres, llevó a que la Policía interviniera en una riña de machos la noche del pasado jueves.
La acción de celos los llevó a darse un par de trompadas además de insultos y amenazas.
El nivel de testosterona los llevó a niveles insoportables de violencia tanto así que los uniformados tuvieron que desfundar sus armas de reglamento, para poder establecer el orden.
La fémina involucrada en la pelea de panty y calzones no quiso aceptar su rol ante la corregiduría a la que fue llevada.
El caso tuvo que ser llevado al Juzgado Nocturno, dijo una fuente quien está a la espera del fallo.