La discapacidad no es impedimento para que una persona deje de sonreír, más si se trata de los niños con discapacidad. Basados en esta premisa, el Club Activo 20-30 organizó una fiesta en las instalaciones del Instituto Nacional de Medicina Física Integral y Rehabilitación (antiguo CRI) para unos 500 niños que asisten a éste lugar para recibir terapias.
Allí se atiende a pacientes de 0 a 80 años, solucionando en gran parte sus afecciones. Es la única institución pública que ofrece rehabilitación integral a pacientes con y sin seguro, con afecciones severas o leves.