Un coche bomba fue desactivado ayer cerca de una escuela de enseñanza primaria en el sureste de Irlanda del Norte, informó la Policía.
El artefacto explosivo, de unos 136 kilos de peso y de fabricación casera, se encontró en el maletero de un Volkswagen de color negro.
Agentes de Policía y artificieros del Ejército británico habían estado inspeccionando el automóvil desde el pasado martes, cuando las fuerzas del orden recibieron una llamada alertando de la colocación de la bomba.
Los responsables de la llamada aseguraron que el vehículo iba a ser aparcado en las proximidades de la base del Ejército británico en la vecina localidad de Ballykinler, aunque finalmente abandonaron el coche cerca de la escuela.