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SU IMPORTANCIA ES GRANDE Las embarcaciones darienitas y su labor en esta comunidad

Isabel Castro
Darién / EPASA
La chalupa fue un tipo muy peculiar de embarcación muy utilizado por los costeños de Panamá hasta promediar el siglo XX. Era un pequeño velero que se acoplaba eficazmente a las condiciones propias de las costas y corrientes marinas del Golfo de San Miguel y que, ante la ausencia de los vientos, los diestros marinos las movían con los tradicionales remos. Según el señor Rogelio Ramos, quien navegó en estas embarcaciones y actualmente reside en Panamá Viejo, en la ciudad de Panamá las balandras cubrían la ruta entre Darién y la capital y surtían el mercado panameño con plátanos, aguacates, caucho, raicillas, ñame y otros productos y maderas procedentes de la región y a su regreso llevaban víveres de toda clase, enseres domésticos y de labranza, que luego eran distribuidos en los diferentes pueblos de la apartada región. Aseguró que su padre, Ellis Ramos, de raíces darienitas y que se radicó en la isla de Taboga, les habló de algunas balandras famosas como la Argelia, El Celaje, San Antonio y La Ligia, algunos de los cuales nos aseguró, aun los recuerda junto a la Ola Marina, y el María Díaz, que eran de otras regiones pero que también cubrían la ruta Darién - Panamá. Las balandras o chalupas paulatinamente sustituidas por las embarcaciones de cabotaje a motor y en Taimatí, el pueblo costeño localizado en la ensenada de Garachiné, se desarrolló un modesto astillero que se construyó finalmente en el más famoso y renombrado de Darién y hasta reconocido por los hombres de más fuera de la provincia. De ese astillero salieron a navegar barcos como El Gigante, La Reina de las Aguas, La Calentura, El Carnaval y El Rey del Mar, embarcaciones que surcaron el Golfo de San Miguel uniendo a los provincianos con citadinos de la capital haciendo la travesía más segura, placentera y en menor tiempo. Garachiné también se ha destacado como productor de naves de cabotaje y famosos han sido las naves de navegación "Gómez", construidos en Río Congo por Marcos Osorio y dirigido por Tulio Wong de Jaqué, como el famoso Don Nene. Cuando faltan escasas horas para que termine el siglo XX, el servicio marítimo de cabotaje esta vigente en Darién gracias a la perseverancia de gente emprendedora que confían y están seguros del importante servicio social y comercial que estas embarcaciones brindan para beneficio de todos los darienitas. Nos asegura el señor Bruno Cedeño, funcionario de la Autoridad Marítima, que actualmente brindan servicio varias naves: El Cóndor, Don Germán, Kógira, Don Jaime que cubre la ruta Panamá-Darién y llegan hasta La Palma, El Real, Yaviza, Taimatí, Garachiné, Sambú y al alejado pueblo de Jaqué y cuenta con una excelente demanda comercial como de pasajeros. También se pueden apreciar las naves como En Vos Confío, Don Jaime, El Gran Abel, Las Juanitas y El Amparo, que brindan el mejor servicio posible a todos los usuarios que seguro seguirán viajando en ese medio cuya modernización es una condición necesaria y componente imprescindible para los proyectos de Desarrollo Integral de la Región. Finalmente, un reconocimiento a los expertos en construcción de naves de cabotaje y veleros, los señores Rufino Gómez y al experto José de la Cruz Alvarado "Pájaro" (q.e.p.d.), destacados profesionales en el ámbito nacional e internacional que sus trabajos han surcado los mares del planeta.
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Según el señor Rogelio Ramos, quien navegó en estas embarcaciones y actualmente reside en Panamá Viejo, en la ciudad de Panamá las balandras cubrían la ruta entre Darién y la capital y surtían el mercado panameño con plátanos, aguacates, caucho, raicillas, ñame y otros productos y maderas procedentes de la región y a su regreso llevaban víveres de toda clase.
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