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¡Mentira! no estamos ante el fin del milenio

Jean Marcel Chéry
Crítica en Línea
El Observatorio Real de Greenwich determinó que el segundo milenio de la Era Cristiana culmina el 31 de diciembre del año 2000 y no el último día de 1999, como lo creen y celebrarán millones de personas en el mundo desde la noche del próximo viernes. Ante la fuerte controversia sobre cuándo comenzarán el siglo XXI y el tercer milenio, los astrónomos del observatorio de Greenwich han hecho notar -y difundido por Internet- el error de celebrar el 2000 como inicio del nuevo siglo, opinión que han secundado gobernantes de la Unión Europea, Estado Unidos, Australia y cientos de estudiosos en Física Astronómica y Ciencias Cronológicas Astrofísicas del Departamento de Historia Natural de la Sociedad Astronómica Interamericana. Aunque hoy estamos seguros de que el presente año es 1999 no siempre existió un consenso sobre el año que se cursaba. Incluso durante mucho tiempo no se supo qué año se vivía.. Fue durante el Renacimiento que dichos intentos iniciaron, tomando como punto de partida el nacimiento de Cristo. Se consideró que el año 1 habría sido el año en que éste nació. Por consecuencia lógica, no existió ningún año llamado 0 (cero). El número cero no existe al contar unidades, ya que siempre numeramos a la primera unidad con el 1, tomándola como un entero. En todo caso existieron las fracciones de la primera unidad, o sea los días y/o meses de el año 1, pero ya corriendo ese primer año), ¿Tenemos algún dedo en nuestras manos al que le numeramos con el cero cuando queremos contarlos todos? Al contar siempre iniciamos con el 1, nunca iniciamos ninguna cuenta numerando la primera unidad con el 0. Al agrupar arbitrariamente los años les llamamos decenio a un grupo de 10 años, a un grupo de 100 le llamamos centenio, y a uno de 1,000 le llamamos milenio. Pero si esos grupos corresponden a nuestro calendario en el sistema decimal se les llama Década, Siglo, y Milenio, respectivamente. Haciendo referencia a la era moderna, la Primera Década corresponde a los primeros 10 años, es decir del año 1 al año 10. El Siglo I corresponde a los primeros 100 años, es decir del año 1 al año 100. El Siglo II fue del año 101 hasta el año 200, y así sucesivamente. El Primer Milenio corresponde a los primeros 1,000 años, es decir del año 1 al año 1000. El Segundo Milenio corresponde a los segundos 1,000 años, es decir desde el año 1001 hasta el año 2000. El Tercer Milenio será desde el año 2001 hasta el año 3000. Por tanto la nochevieja del año 1999 no se cambiará, ni de década, ni de siglo, ni de milenio. Todo eso ocurrirá el 31 de diciembre del año 2000. Así entonces, no celebraremos la llegada del Siglo XXI ni del Tercer Milenio, sino hasta el día 1 de Enero del año 2001. Cuando el monje Dionisio el Exiguo en base a petición del papa Juan I propuso iniciar el calendario a partir del nacimiento de Cristo, no incluyó en este sistema el año cero. De este modo el siglo I de la era cristiana comenzó con el año 1 y concluyó el 31 de diciembre del año 100. Por medio de estudios comparativos y retrocediendo en el tiempo, Dionisio fijó la fecha del nacimiento del Salvador en los últimos días del año 753 desde la fundación de Roma (DFR). Así el 1 de enero del 754 antes de dicha fundación sería el primero de la era cristiana. Pero se equivocó en sus cálculos. El evangelio de San Mateo (2,1), nos dice que Jesucristo vino al mundo durante el reinado de Herodes el Grande y que éste tardó cierto tiempo -probablemente algo menos de 2 años- en tomar la decisión de acabar con todos los niños de Belén para eliminar a un posible pretendiente al trono (Mateo 2,16). Y ahí reside su error, ya que Herodes el Grande murió en el 750 DFR por lo tanto, Cristo debió nacer en el 748 ó 749 DFR. Pero esa es otra historia. Dionisio el Exiguo en sus cálculos no incluyó un año cero sencillamente, porque el concepto de cero no existía en su época. El número cero fue introducido en Europa en el siglo IX por los árabes, que lo habían tomado a su vez del sistema indio. La clave del asunto (y lo que induce a error), es que se piensa que hubo un año cero, cuando éste realmente nunca existió. A principios de este siglo se planteó un problema similar, pero al final se determinó que el nuevo siglo comenzaba el 1 de enero de 1901.
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