Los jubilados mantienen desde hace una semana tranques en la vía Bolívar en reclamo de un aumento de 25 balboas en sus pensiones. Ya la administración de la Caja de Seguro Social (CSS) advirtió que no pretende acceder a sus peticiones, que representarían un desembolso anual adicional de 57 millones de dólares, que se iría incrementando conforme aumenta el número de retirados del sector laboral.
Los tranques coinciden con la actividad comercial propia de fin de año, lo que hace insoportable salir a las calles. Los conductores tienen que esperar hasta dos horas en las avenidas para movilizarse de un lugar a otro.
Si bien es cierto que los jubilados son uno de los sectores más golpeados de la sociedad, los tranques más que afectar al gobierno o a la administración del Seguro Social, está perjudicando a los panameños que se ven obligados a salir a las calles.
Aumenta el gasto de combustible y el stress que genera estar metido en un infernal tranque, son las consecuencias más visibles de la manifestación.
A pesar de la negativa de la administración del Seguro Social, hay que buscarle otras alternativas para aliviar un tanto la estrechez económica que soportan los 180 mil jubilados del país. Los de la tercera edad aportaron por años su mejor esfuerzo productivo en pro del país y hoy no se les puede olvidar.
Si bien es cierto que hay que mantener sanas las finanzas de la CSS, siempre hay alternativas a las que se puede recurrir para apoyar económicamente a ese sector de la población, pero mientras eso suceda, se hace necesario despejar las vías, porque al final, eso nos perjudica a todos.