Cerca de mil reclusos del penal "García Moreno" de Quito iniciaron ayer, un motín y retuvieron a más de 200 personas que los visitaban para exigir que acabe el hacinamiento y se aplique un sistema de reducción de condenas.
Hugo García, director del penal, confirmó a la emisora Radio Quito que los detenidos sorprendieron a los guardias penitenciarios y cerraron los accesos al interior de la cárcel, donde retienen a 226 personas, la mayoría de ellas familiares de los detenidos.
García indicó que los reos han expresado sus demandas por medio de una octavilla en la que exigen un mayor presupuesto para las cárceles, con el fin de que se ponga fin al hacinamiento.