La tiene a su alcance, la puede sembrar en su patio y en poco tiempo le ofrece sus frutos. Hablamos de la deliciosa y siempre presente "papaya" conocida en otras latitudes con nombres tan extraños como: Lechosa, Mamona, Chamburo, Fruta Bomba, Mapaña, l o cierto es que bajo el nombre que sea es sabrosa y llena de salud.
UN LARGO VIAJE
Este fruto, tuvo su origen en las laderas volcánicas y lluviosas del sur de México y Centroamérica, y gracias a la facilidad de traslado de sus semillas y la rapidez con que las plantas dan frutos, llegó a los valles de América del Sur.
Cuenta la historia que mil años antes de la llegada de los españoles ya era cultivada por los aborígenes americanos.
CALMANTE MEDICO
La papaya contiene “papaina” una enzima que es capaz de controlar reacciones químicas que se producen en el organismo sin ellas ser consumidas en el proceso.
Ya en los Estados Unidos se está empleando con éxito la papaína como un calmante médico. Y es que la papaina tiene la propiedad de descomponer las proteínas, con lo que se acelera el proceso digestivo.
La papaina se utiliza como clarificador de la cerveza, en soluciones ablandadoras de carne y como droga para remedios digestivos.
La papaya además contiene Látex que exuda al ser sesgado o puncionado el epitelio, este látex contiene en mayor concentración a la papaina.
Además de los diversos usos que se le ha dado a la papaya como el consumo de la pulpa del fruto, destacan el uso de las semillas en la India como desparasitante y antipirético (bajar fiebre), infusiones de flores frescas para combatir la tos y contra el impétigo. Las hojas y la corteza se usaban para remover manchas o colorantes.
La papaina, que procede del secado del látex se obtiene del pinzamiento de las diversas partes verdes del papayo, principalmente del fruto, y se emplea fundamentalmente en farmacia, en las industrias de la alimentación para ablandar la carne, en la textil para macerar las fibras de lana y algodón, y en la industria de la ternería para el curtido de las pieles. La extracción del látex se consigue realizando varias incisiones sobre el fruto verde y se recoge en unas bolsas de plástico que rodean al tronco del árbol.