La piel correosa de la papaya es de color verde oscuro que se torna amarillenta al madurar, la pulpa es compacta, de textura similar a la del Melón y de color amarillo, anaranjado o salmón; jugosa y su contenido en agua puede llegar hasta 90% de sabor dulce y perfumado, recordando una mezcla entre albaricoque, melón y frambuesa.
El interior de la papaya forma una cavidad que alberga una masa gelatinosa de semillas negras abrillantes, redondas que asemejan huevas de esturión (caviar).