El presidente de la República, Martín Torrijos, indicó poco antes de la movilización de la caravana transportista, que los proyectos como el tren ligero y el transmilenio, incluyen la participación de los transportistas.
Torrijos advirtió que el gobierno no ha autorizado el incremento del pasaje a los estudiantes y además destacó que los transportistas deben entender que el precio del petróleo no lo fija el gobierno, ya que ese problema lo sufren todos los panameños.
El mandatario panameño expresó su confianza en que los transportistas capitalinos comprenderán que la modernización del transporte es necesaria para el bien del país.
PROMUEVEN TRANSMILENIO EN PANAMA
Antes de que la ciudad de Panamá se avoque al desarrollo de un sistema de transporte masivo urbano, es necesario implementar un cambio total y programado de la capital istmeña, además de centralizar las entidades responsables del tema del tránsito, indicó María Elvira Pérez Franco, promotora principal del proyecto Transmilenio de Bogotá.
La ex secretaria de Obras Públicas y de Desarrollo Urbano de la capital colombiana, que estuvo de visita en Panamá, destacó que antes de 1994 Bogotá era un "caos total".
Según Pérez Franco, se tuvo que aplicar un plan general para la Alcaldía Mayor de Bogotá que planeaba transformar el traslado de pasajeros en esta enorme ciudad y que se obligara a los conductores de automóviles privados dejar sus vehículos en casa, cuya meta sería el año 2015.
Pérez Franco recalcó que la opción de los autobuses articulados "era la más rentable" para la ciudad de Bogotá, cuya población asciende a 8 millones de personas.
Agrega la ex ministra colombiana que unas 785,000 personas usan a diario el Transmilenio de Bogotá, el cual viaja a una velocidad promedio de 26 kilómetros por hora y tiene un costo de B/ 0.30 centavos, con derecho a intercambiar con otro autobús. El sistema, a base de autobuses articulados, también funciona con carriles exclusivos.