"Muchos decidimos cambiar la pistola por un balón, (..)", afirmó Roy, un joven de 19 años que trata de comprender-como líder de una pandilla-que la vida tiene una ventana para escapar de la violencia.
Ese muchacho forma parte de una docena de jóvenes del barrio de San Felipe, que cada día tienen una cita mañanera con el ex técnico de la selección nacional, Gary Stempell, para aprender a jugar el fútbol y dejar el vicio.
Expertos de la Oficina del Casco Antiguo explicaron que se les han dado becas. Los mayores de edad reciben un pago como un trabajo a cambio de retornar a sus estudios, hacer trabajo comunitario y deportes.
Roy está aprendiendo que en esta vida hay reglas que cumplir, las que ellos quebrantaron en múltiples ocasiones.
El barrio tiene tres pandillas: en las calles 3, 9 y 11 del Casco Antiguo. Desde hace 2 meses ellos conocen que hay una tregua.
Los encuentros deportivos se realizan bajo la supervisión del sociólogo Marcos Palacios, en el programa "Alto Voltaje", de acompañamiento social que realiza la Oficina del Casco Antiguo.
Palacios contó que el mundo cambió para los jóvenes, como una película. Tiene chicos que dejaron sus estudios desde el tercer grado.
Roy relató que los jóvenes decidieron estar en ese proyecto, porque es la oportunidad de un cambio real.
Esos chicos pasan casi siete horas ejercitándose en la pequeña cancha remozada de fútbol, situada a escasos metros del Palacio Presidencial, frente a la oficina del Fondo de Inversión Social, donde reciben diariamente la esquiva mirada del presidente de la República y de todos los que transitan por el área.
"Los jóvenes buscan renovar sus vidas y demostrar que quieren dejar el pandillerismo a como dé lugar", explicó Palacios.
PANDILLAS
En Panamá operan 216 pandillas y lo más peligroso de todo es que las bandas más temidas de Colón y Panamá, se han fusionado.