Jueves 19 de nov. de 1998

 








 

 


EDITORIAL
Panamá Cede... otra vez

El Tratado del Canal del 18 de noviembre de 1903, conocido como Hay-Bunau Varilla o "Panamá Cede", ha pesado como lámina de aluminio sobre el pueblo panameño que siempre exteriorizó sus aspiraciones de un convenio que satisficiera las reivindicaciones panameñas.

Panamá tuvo que pasar por intentos reivindicativos con el Tratado de 1926 que fue rechazado; luego con el Arias-Roosevelt que eliminó la cláusula de intervención de los Estados Unidos; después el Remón-Eisenhower, el fracasado 3 en uno y, finalmente, el Torrijos-Carter que definió como "potables" el negociador Rómulo Escobar Bethancourt a pesar de las enmiendas del senador De Concini.

Proporciones guardadas, Panamá Cede otra vez, a poco de 14 meses para entrar al tercer milenio. Ahora ya no cede su soberanía territorial sino a los requerimientos de las instituciones internacionales de crédito. Con el cuento de que hay que modernizar la economía y la globalización, se están vendiendo bienes del Estado que son rentables, sólo porque la privatización es lo que está de moda, aunque tales privatizaciones hayan sido un rotundo fracaso en otros países.

Durante años se esgrimió en Panamá la tesis de "que el Estado es muy mal administrador" y eso ha servido de justificación para que Panamá entre en el "boom" de la globalización. Y aunque tenemos por experiencia que cada vez que se privatiza una empresa estatal hay despidos masivos y aumentos de tarifas, el Gobierno sigue viento en popa a despojarse de todos sus bienes que la mayoría de las veces son rentables.

Durante la dictadura castrense la primera empresa que se privatizó fue la del transporte colectivo y selectivo. El resultado ha sido un estrepitoso fracaso, ya que los propietarios de buses y taxis hacen lo que les viene en ganas con sus unidades rodantes, por lo que es una evidente pesadilla abordar taxis y buses que, a veces, cuentan con la complicidad de las autoridades que los dejan amontonar una gran cantidad de boletas por infracciones.

Panamá en 1903 cedió gran parte de su soberanía a los Estados Unidos. Ahora es a las IFIS. Y resulta paradójico que cuando debiéramos liberarnos totalmente del tutelaje foráneo y las estacas del colonialismo, quedemos atrapados en el torbellino de la política gubernamental neoliberal, porque hasta el momento, ningún político ha puesto de manifiesto su interés de frenar el despojo de bienes estatales cuyo producto no se sabe con certeza a dónde ha ido a parar o qué uso se le está dando cuando hay un deterioro en el campo de la salud y la educación. Ayer privatizaron otros servicios del IRHE. En turno está el IDAAN.

¿Qué le va a quedar al Estado el próximo milenio? ¿Se habrá puesto el pueblo a analizar seriamente quiénes son los que se benefician realmente de todas estas privatizaciones? La situación no es para tomarla a la ligera. Créanlo.

 

 

 


 

AYER GRAFICO
Segundo aniversario de los caídos en el levantamiento de Cerro Tute.


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, no protejo a los ancianos.


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