La mayoría de las tradiciones del mundo muestran el sonido como fuerza creadora. Los aborígenes australianos, cuyos relatos sobre la creación se remontan a casi 150,000 años, dicen que los ancestros totémicos vagaban por el continente durante el tiempo de los sueños cantando el nombre de animales, plantas, montañas y así a través del canto crearon el mundo.
Los indios hopi de Norteamérica nos hablan de la Mujer Araña, que cantaba la canción de la creación a las formas inanimadas de la tierra y les daba el soplo de vida.
La tradición haya, habla de cómo los primeros hombres reales reciben la vida con el poder único de la voz.
Y la misma Biblia nos narra como Dios dijo: "Que se haga la luz y la luz se hizo", o como dice San Juan: "Y al principio fue la palabra". Y el gran sacerdote Aarón, hermano de Moisés, a quien se le atribuye como el Padre bíblico del Teatro, preparaba a sus alumnos en coreografía, danzas y el buen hablar sobretodo.
Podríamos seguir enumerando diferentes culturas con un mismo denominador común: la voz como instrumento creador; y de hecho en muchas de ellas se utilizaba el sonido como un instrumento sanador.
Voz y percusión son los elementos más cercanos al hombre y a sus manifestaciones y expresiones artísticas ante la vida. La percusión era utilizada por todas las tribus del mundo como animador energético metafóricamente sería como activar el corazón de la tierra. A través de la repetición de diferentes ritmos se puede llegar a estados "sin razón".
Una invasión desafortunada de abanderados de la voz en radio y televisión dan al traste con lo que perseguían aquellos primeros maestros del buen decir y de los cuales hemos hecho alusión en cientos de "columnas". Hoy abusando de la telegenia se diploman como presentadores, conductores, locutores, voces que desentonan con la figura de quienes la emiten.
Pero no sólo son las voces, también la sarta de disparates que como dardos envenenados hieren a mansalva los oídos de televidentes y radioescuchas.
Sólo señalando, se pueden corregir: la talentosa periodista colonense, abusa del "pues". Delfia Cortés, concéntrate y elimina la muletilla.
Otras muletillas que se hacen frecuentes, "verdá", "definitivamente", "obio", "a otra cosa".
El cuerpo humano posee resonadores que deben ser correctamente utilizados:
Los pulmones (eliminando basuras como el licor, cigarrillos).
Las cuerdas vocales (ondulantes bien lubricadas). El diafragma (respiración con ritmo).
La cabeza y la nariz (ojo con las frases nasales). El control visceral debe ser uniforme y claro está, orgánico.
Además del lenguaje oral, existe el gestual y corporal. En el que nos atañe, el matizar es de importancia vital, pues ayuda al cambio en las actitudes ya que el subir o bajar el tono, da intención a lo que se dice.
Ejemplo, decir un "te mato" de cariñito a un "te mato" de odio, son matices diferentes.
Avisaremos a los lectores cuando iniciemos las clases del "buen uso de la voz" y de actuación en Canal 11.